Celebrado este jueves 19 de Abril el XXIV Concurso sectorial de detección de fraudes
organizado por Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras, ICEA, y Unespa.
Con motivo de este concurso,
la directora de formación y Recursos Humanos de ICEA, Marta Rodríguez, ha
aprovechado para presentar los resultados del informe 'El fraude al seguro
español. Año 2017'. Este documento recoge que las compañías que han
participado en el estudio detectaron 165.959 intentos de fraude. La gran mayoría de estos fraudes los
encontramos en ‘auto’.
Según dicho informe este es uno de los intentos
de estafa más sorprendentes de 2017:
Un anciano contusionado cuando iba en ambulancia
(Automóviles. 2º premio. Entidad: MAPFRE España)
Una ambulancia lleva a un anciano de
vuelta a casa desde el servicio de Urgencias del ‘Hospital 1’. Durante el
trayecto, la ambulancia colisiona con otro vehículo y el paciente, que va en
camilla, se cae y resulta lesionado. De vuelta a Urgencias se le
diagnostica una fractura de pelvis y queda ingresado. El percance, de partida,
“resulta algo extraño”, ya que por un lado, el centro médico apenas colabora
con la aseguradora y se limita a remitir un parte de Urgencias donde se
diagnostican lesiones leves (policontusiones y erosiones) que no coinciden con
las aparentemente sufridas en el accidente de tráfico.
El anciano es una persona que está en
una situación personal complicada: se encuentra solo, dependiente y, además, el
matrimonio que le cuidaba hasta la fecha le ha dejado.
Cuando el anciano acude a la consulta
valorativa con el perito médico de la aseguradora presenta un informe médico de
un nuevo hospital ‘Hospital 2’, esta vez sí, se le diagnostica una fractura de
pelvis con una radiografía. Nada que ver con el informe de urgencias anterior.
Desde el Hospital 2 tratan de que sea la aseguradora quien asuma la asistencia
que requiere el anciano atribuyendo las lesiones a un accidente de circulación.
El asunto queda atascado y acaba en manos
del servicio jurídico de Servicios Sociales. Este asigna al anciano un abogado
de oficio para que reclame a la aseguradora. El abogado desconoce todos los
antecedentes y las maniobras del Hospital 2 para hacer recaer sobre el seguro
la asistencia del anciano. Se le informa de que los centros médicos no han
aportado las pruebas diagnósticas y que, probablemente, se trate de un caso
social que deben asumir el Servicio Canario de Salud y los Servicios Sociales.
Cuando el abogado facilita informes y CD con imágenes, aparecen unas radiografías de una fractura de pelvis realizadas a las
10.00h de la mañana del mismo día del accidente de tráfico. Es decir, antes de la colisión de la ambulancia, que
ocurrió a las 16.00h de la tarde.
A pesar de todo, el anciano decide
acudir a los tribunales y reclama a la aseguradora 325.870 euros. Las
resoluciones judiciales, tanto en primera como segunda instancia, fueron
favorables a la posición de la aseguradora. “Su lesión no había sido causada
por el accidente de tráfico”.
